Si te gusta lo que lees, apóyame para que pueda seguir escribiendo y recomiéndame :-)

martes, 29 de junio de 2010

Tres años, tres blogs


Muy pronto voy a colgar un nuevo relato, lo prometo, no os impacientéis. He estado pensando sobre la conveniencia de colgar este post aquí o no, y creo que es necesario que lo cuelgue. Para mí es importante que todos mis comentaristas tengan claro cómo funciono como bloguera, y además, y sobre todo, sepan lo que aprecio su presencia, y no tengo los mismos comentaristas en todos los blogs aunque algunos sí que comentáis en todos. Siento si lo que voy a escribir aquí, ya lo habíais leído en alguna de mis otras páginas, aunque no será exactamente igual. Allá voy:

Yo no suelo celebrar nada de mis blogs, ni cumpleblogs, ni cien primeras entradas, ni nada, pero me pega por hacer balance de vez en cuando de cómo ha ido y está yendo la cosa bloguera.
Un día como hoy, hace tres años justos, el 29 de junio de 2007, me decidí y creé "Diario de la dura jungla", el blog que tenía antes del de "Entre las sombras de la jungla", y que un día, como algunos de vosotros ya sabéis, tuve que dejar porque me inhabilitaron la cuenta y no podía entrar a administrar las entradas. Luego creé el actual de la jungla, como continuación del otro (en realidad, para mí es el mismo blog).
Cuando empecé con el primer blog estaba en una época muy loca de mi vida. Quería pasármelo bien, lo necesitaba, y me inventé una selva donde todo fuera placer, locura, diversión, un lugar donde compartir las cosas que me gustaban y con las que disfrutaba. Ésa era la idea primigenia. Pero la vida te arrastra, y no siempre por caminos de divertida locura. Surgen los enfados, las tristezas, las dudas... somos humanos (yo también, aunque un poco felina ;-)) y la vida nos procura vaivenes emocionales aunque no queramos. No siempre es fácil sustraerse de todo ello y no plasmarlo en el blog. A mí también me ha pasado, e incluso he llegado a sentirme incómoda por ello, porque si bien me he sentido muy apoyada en algunas ocasiones, también me he sentido como desnuda, hablando de mis sentimientos, y esa clase de desnudez es la desnudez profunda del alma. Es mucho más íntimo que enseñar el cuerpo, que al fin y al cabo, sólo es una cubierta exterior.
Luego también está la cuestión del tiempo, gran problema para mí. Recuerdo que al principio le dedicaba mucho tiempo al blog, estaba como obsesionada. No hacía nada más. Posteaba tres veces a la semana, y tenía montones de comentaristas, que me encargaba de contestar en mi blog, y además visitar con extrema puntualidad, y entonces aún era peor porque no existía el blogroll, con lo cual, con la avidez de ver que habían escrito en sus blogs igual los visitaba montones de veces sin que hubieran actualizado nada. Iba visitando a todos mis contactos uno detrás de otro hasta terminar la rueda, y luego volvía a empezar. Sí, hubo un tiempo de mi vida en que era mucho más virtual que real. Es triste, si queréis, pero es así. Eso sí, me lo pasaba bomba, pero no era sano.
Por fin decidí acortar el número de mis entradas por semana, y lo dejé en dos. Tenía un poquito más de tiempo, pero no mucho más. Luego, al cabo de unos meses, lo dejé en uno. Coincidió con un tiempo en que ocurrió algo que hizo que la pimienta que acostumbraba a meter en el blog disminuyera también, y fui perdiendo comentaristas. Bueno, ya sé que es normal, se pierden comentaristas (y amigos) por el camino, y llegan otros, pero da pena que se pierdan.
De todas maneras, esa fórmula tampoco me satisfacía. Tenía la sensación de que publicaba demasiado poco, así que empecé a publicar cada cinco o seis días, y creo que por fin, he hallado el ritmo adecuado. Me refiero sobre todo a mi blog insignia, el de la jungla.
Sin embargo, el problema del tiempo, a pesar de todo este sinuoso camino recorrido, seguía preocupándome. Pronto me di cuenta de que tenía demasiados enlaces, demasiada gente a quien visitar, incluso gente que no me visitaba nunca y que sin embargo, yo no había dejado de visitar. Tenía que elegir, eran ellos o mi tiempo. Así que dividí mis enlaces en dos grupos, los blogs que más me gustaban y los blogs que gustándome (porque si no, no estarían ahí), no me gustaban tanto (aunque tampoco os fiéis mucho. Últimamente están muy desordenados y debería cambiar algunos de grupo), todos en el blog de la jungla para mi mayor comodidad, claro. Y decidí primero visitar a quién me comentase, luego a los "Grandes selváticos", y si aún tenía tiempo a los demás (aunque nunca tengo tiempo). Y así lo voy haciendo. Los que no os visito muy a menudo, no lo toméis mal, sólo es una manera de poner un poco de orden a mi vida real. De verdad que siento mucho no poder llegar a todos, pero no soy Dios, mi tiempo no se multiplica por milagro. No doy abasto. Y encima debo ser masoquista, porque como ya sabéis, últimamente me dio por crear, primero un blog erótico, y luego éste. Pero bueno, he decidido tomármelo con calma y potenciar más mi vida real, ponerla por delante de todo. Sé que me entenderéis y sabréis perdonar que a veces tarde un poco en venir a veros.
De todas maneras, quería deciros que durante estos tres años como bloguera lo he pasado muy bien, he conocido gente maravillosa, algunos se han convertido en amigos, me habéis ayudado a superar algunas cosas duras que me han pasado, y en fin, que ha sido un placer compartir este tiempo con todos vosotros, los que estáis y los que estuvisteis alguna vez, y que ha sido una experiencia maravillosa. Y aunque suene a despedida, pues no, no lo es, jajajajajajajaja!!! De momento sigo por aquí, en la dura jungla, mirando a través de cerraduras y pescando nuevas historias en el éter. Espero veros por aquí durante mucho tiempo. Gracias por acompañarme.

© Assumpta Solsona Cabiscol. Todos los derechos reservados.


Safe Creative #1008130225798

Datos personales

Mi foto
Soy un espíritu libre

Seguidores

Free counter and web stats